CRUZ DE GUIA, SÍMBOLO DE VIDA
Queridos hermanos, cuando aún resuenan en nuestros oídos el eco de los sones alegres de la Navidad y en la retina de nuestros ojos, aún se refleja el recuerdo de la familia reunida para celebrar el nacimiento de aquél que cambió la historia. Los cristianos nos volvemos a reunir para conmemorar la Pasión y Muerte del Hijo de María, aquella joven de Nazaret a la que el Arcángel le transmitió el deseo de aquél cuyo nombre no se podía pronunciar.
Que contradicción, quizás los que nos observan viéndonos bajo otra mirada no entenderán como conmemoramos el sufrimiento y la muerte de aquel al que adoramos, ello es fruto de nuestra Fé.
Los cofrades y en especial los que nacidos en esta tierra de María Sasntísima que es Andalucía, entendemos que la conmemoración de la Pasión, es solamente el tránsito a la celebración de la Resurrección. Cuando la Cruz se izó sobre el Gólgota siendo símbolo de muerte con la expiración del Maestro se hizo símbolo de vida.
Cuando la Cruz de Guía avanza por nuestras calles seguida por nazarenos anónimos, en silencio con la mirada perdida en el horizonte, nos va indicando el camino que debemos recorrer en nuestra Fé.
En Semana Santa, cuando una vez de regreso de nuestra Estación de Penitencia y descubramos nuestro rostro, no dejemos nuestro hábito de nazareno depositado sobre cualquier banco de la iglesia si no que sintámoslo cubriendo nuestro cuerpo, que no nos sintamos cohibidos por mostrar nuestro sentir, que aquellos que se crucen en nuestro camino sean testigos de nuestra Fé.
Antes de abandonar el Templo, acerquémonos a la Cruz de Guía y cojámosla cada uno y avancemos con Ella para que sea guía en nuestro diario peregrinar. No olvidemos que ella es símbolo de vida.
José Antonio Sánchez Santander
Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Almería
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