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MIERCOLES DE CENIZA
La lluvia golpea el cristal de la ventana, no puedo observar los primeros rayos de sol
tiñiendo de rojo las cumbres de la sierra de gata. En Almería el día amanece gris, estos
días me siento melancólico, reflexivo y los recuerdos vienen a mi memoria.
Hoy es Miércoles de Ceniza, día que marca el inicio de la Cuaresma. Tiempo de
reflexión, de ayuno y de preparación para la Semana Santa. Tiempo en que los
cristianos y los cofrades en particular tenemos que prepararnos para la Resurrección.
No, no me he equivocado pues que sentido tendría que cada primavera vistiéramos
nuestro hábito de nazareno y convirtiéramos nuestras calles en el mayor retablo
imaginable en el que mostrar la Pasión y Muerte del Redentor o el desgarrador Dolor
de una Madre por la muerte de su Hijo, si no somos conscientes que ello nos mostró el
camino a la Resurrección. Jesús y su Bendita Madre sabían que esa era la encomienda
del Padre, la Resurrección, nuestra Resurrección.
Hoy es Miércoles de Ceniza y el sacerdote hará en nuestra frente la señal de la Cruz ,
dejándonosla marcada con un rastro de ceniza que nos dice que somos y de donde
venimos. La ceniza nos muestra que todo aquello que ha supuesto una carga para
nuestro espíritu, para nuestra alma, debe morir. Debemos dejarlo atrás y prepararnos a
recibir la Luz, la Luz de de la Resurrección. Esa Luz que iluminará de nuevo nuestra
vida tras la Pasión
Preparémonos para que cuando recorramos nuestras calles cubiertos por nuestro hábito
de nazareno, lo hagamos imbuidos en la fé, en el amor a Cristo y su Bendita Madre,
siguiendo la Cruz de Guía que nos es solo el símbolo que marca el camino de nuestras
procesiones si no que desde la humildad del madero, Jesús nos indicó el Camino de la
Salvación.
Nuestras procesiones, no son un desfile más, no son una manifestación más, sino que es
una manifestación de fé, nuestra Fé. Por ello me congratulo de la decisión adoptada de
que el próximo año todas las procesiones converjan ante la Catedral, primer Templo y
enseña de nuestra Diócesis, así daremos sentido a nuestras procesiones de penitencia.
Es por ello que todos tenemos que prepararnos para ese acontecimiento y mostrar a los
demás que no alteramos nuestro recorrido por la belleza del casco histórico, la estrechez
de sus calles o todas aquellas ideas que puedan imaginar. Los cofrades tenemos que ser
fieles a nuestros principios y en especial a nuestra Fé.
JOSÉ ANTONIO SÁNCHEZ SANTANDER.
Presidente de la Agrupación de Cofradías de Almería. |