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ESPIRITU DE HERMANDAD
En estos días en los que el ocaso del invierno da paso a la primavera, los cofrades nos reunimos y preparamos de una forma especial los cultos a Jesucristo en los diferentes pasajes de la Pasión y a María Santísima, su Madre, en las advocaciones con las que la veneramos.
Los retiros y charlas de formación durante el tiempo de Cuaresma, sirven para prepararnos a conmemorar la Pasión y Muerte de quien marcó un antes y un después en la historia de la humanidad.
Que contradicción; cuando la vida renace con la llegada de la primavera, los cristianos nos preparamos para conmemorar una muerte. Difícil de entender, pero es difícil de entender para aquellos que no les sustenta la Fé, pues para los cristianos y en particular para los cofrades aquella muerte anunciada era como el fruto que debe morir para que de su interior nazca una nueva vida.
Jesús nos transmite la vida a través de la palabra. Recogemos la simiente de aquellos mensajes que como semillas fue sembrando en todo aquél que le quiso oír y que podemos simplificar en PERDÓN, FRATERNIDAD y AMOR. Estas tres palabras encierran en su interior su último mensaje, quizás en el momento de más angustia , en el momento que la vida se le escapaba en lo más alto de la Cruz.
2007 es un año especial para la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Almería, se conmemora el sesenta aniversario de su fundación y me atrevería a decir que hace treinta años cuando una nueva savia comenzó a recorrer a las viejas cofradías despertándolas de su letargo.
Hoy hablar de la evolución de las cofradías almerienses, creo que no es necesario. Los almerienses hemos sido testigo ello, reconociendo el trabajo desarrollado por los cofrades. Las cofradías de Almería, han sido elementos activos en el desarrollo del patrimonio artístico y cultural de nuestra Ciudad. La imaginería, la orfebrería , el trabajo de los tallistas extrayendo de la madera seca, la vida plasmada en respiraderos y canastillas de los pasos sobre los que se procesionarán los diferentes Misterios.
Ese enriquecimiento cultural, no se plasma solamente en lo que podemos ver y tocar. La cofradías han ido engrosando su patrimonio con publicaciones, pregones, poesía y marchas procesionales, pero de que poco serviría todo ello si los cofrades no aportamos nada para el enriquecimiento espiritual de cuantos nos rodean.
No tendría ningún sentido el esfuerzo realizado en lo material, si no fomentamos nuestro enriquecimiento en la Fé. Si a los cofrades solamente se nos conoce cuando nos ponemos el costal, la mantilla o por que la capa del hábito de nazareno va henchida en nuestro deambular a lo largo y ancho de la procesión, poco habremos conseguido.
Los cofrades tenemos que ser humildes, solidarios, en especial con los mas necesitados y que por los poros de nuestra piel, mane todo lo que hemos ido absorbiendo desde el bautismo. En definitiva seguir nuestra cruz de guía particular, esa cruz que portó Jesús, la cruz que venció a la muerte, la Cruz de la Resurrección.
En el próximo mes de septiembre cofrades de toda España, van a llegar a nuestra Ciudad para compartir con nosotros sus experiencias, su formas de vivir la Pasión, pero además conocer nuestra Semana Santa y su desarrollo.
Estoy convencido de que la celebración del XX ENCUENTRO NACIONAL DE COFRADIAS en nuestra Ciudad, es un motivo para que todos los cofrades almerienses, trabajemos en un objetivo común, preparándonos para acoger a hermanos de toda España mostrándoles lo mejor de nosotros y que el sonido del cerrojo de la Iglesia de Santiago, el Domingo de Resurrección, no sea de una puerta que se cierra si no de una puerta que se abre a todos los cofrades de España y que mujeres y hombres de las cofradías almerienses trabajemos hombro con hombro repartiéndonos el peso de la parihuela. Que recuperemos el espíritu de mil novecientos ochenta, en el que todas las cofradías sean una y nosotros cofrades de nuestra Hermandad pero hermanos de todas.
José Antonio Sánchez Santander
Presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Almería |